Habitat III. La burbuja del discurso oficial

Por: Alejandro Gonzales

@Anglaigus

En Octubre de 2016, tuvo lugar la tercera conferencia de las Naciones Unidas sobre vivienda y desarrollo urbano, evento que sucede cada 20 años. La primera edición, Habitat I, fue en Vancouver (Canadá) en 1976 y Habitat II,  en Estambul (Turquía) en 1996. Esta vez la capital de Ecuador fue sede de Habitat III y alojó, por unos cuantos días, a miles de visitantes provenientes de todas partes del mundo: funcionarios de Estados, representantes de gobiernos, de organizaciones, empresarios, estudiantes, académicos, profesionales y muchos más interesados en el tema urbano.

El evento fue intenso, lleno de conferencias simultáneas, exposiciones, instalaciones artísticas, conversatorios, etc. sobre temas relacionados al inevitable futuro urbanizado del mundo. En todas las charlas resonaban los mismos términos: Derecho a la ciudad, sostenibilidad, inclusión, espacio público, resiliencia urbana. Al final del evento, se proclamó la nueva Agenda Urbana, documento que reúne los consensos a los que se llegó luego de los cuatro días de reunión. La Agenda enfatiza la importancia de que “los asentamientos humanos sean inclusivos, seguros, resilientes y sostenibles” (pág. 3/33).

En suma, en el ambiente se respiraba optimismo, buena voluntad y sincera preocupación por el futuro de las ciudades. Sin embargo, ciertas circunstancias parecían contradecir lo enarbolado por el discurso oficial.

Mercado de San Roque, en Ecuador / Foto: Alejandro Gonzales

“¿Un pan con pavo? Claro, son 12 dólares”

Si bien la ciudad era sede de un evento de importancia mundial, algunos quiteños con los que conversé tenían observaciones que me interpelaron. Por ejemplo, el lugar principal en que ocurrió el evento fue el parque El Ejido, uno de los más grandes y céntricos de Quito. La organización obligó a restringir temporalmente el acceso a buena parte del espacio público, lo cual causó, además de congestión vehicular, malestar en ciudadanos acostumbrados a transitar por ahí. Por otro lado, la llegada de los miles de visitantes generó lógicamente oportunidades y encadenamientos económicos para pequeños comerciantes, taxistas, etc. Sin embargo, muchos de ellos no parecían entender siquiera de qué se trataba el evento que por cuatro días alteró la ciudad, o por qué era importante. Por otro lado, si bien para acceder al evento bastaba con inscribirse por internet, al interior sucedían situaciones incómodas, por ejemplo que la comida era excesivamente cara, o que el agua era gratis pero ofrecida en pequeños vasos de plástico que terminaban por hacer rebalsar los tachos de basura. Y así, pequeñas situaciones que parecían ser contradictorias con el discurso oficial de la sostenibilidad e inclusión. ¿Hechos relevantes o simplemente anecdóticos? No lo sé. Sin embargo la reflexión no deja de ser válida.

Más allá de lo anecdótico

Si algo caracterizó al evento oficial, fue que en todos los espacios, se sentía mucho consenso en torno al discurso oficial. En los mensajes finales de casi todas las charlas se declaraba la necesidad de asegurar el derecho a la ciudad, de fomentar la inclusión, de construir ciudades sostenibles y resilientes, etc. Es decir, los mensajes de la Agenda Urbana se sentían predeterminados desde el inicio y no parecía haber espacios de confrontación ni denuncia política por ningún lado. Luego de unas cuantas charlas, el evento se tornó aburrido, todos terminaban diciendo lo mismo. Sin embargo, voces distintas cantaban en los eventos alternativos en otras partes de Quito.

Paralelamente al evento oficial, desde otros colectivos e instituciones, se organizaron varios eventos como el Habitat3Alternativo organizado por la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO) con sede en Quito y Resistencia Habitat III. Durante uno de ellos, en el mercado de San Roque, David Harvey, profesor británico de geografía crítica, hurgó más en las contradicciones del evento oficial. Notó que en ningún espacio del evento oficial se discutía sobre la incesante acumulación capitalista, que es en verdad el problema de fondo que genera las desigualdades urbanas contra las que se quiere luchar. Se quiere ciudades sostenibles, pero lo único que resulta sostenible es la acumulación. Eso estuvo ejemplificado perfectamente en la coyuntura por la que atraviesa el mercado San Roque, cuyo suelo se ha vuelto hoy lo suficientemente valioso para atraer la mirada de inversores que buscan construir un hotel de lujo, con el inevitable desplazamiento del mercado y de quienes allí trabajan. ¿Cómo es que desde el evento oficial se pregona la inclusión y resiliencia sin cuestionar la fuerza que justamente genera la exclusión? Harvey finalizó advirtiendo que conceptos como el ‘derecho a la ciudad’ o la ‘resiliencia urbana’, corren el riesgo de convertirse en “una caja vacía donde se puede meter cualquier cosa” y que “los capitalistas son quienes también reclaman este “derecho a la ciudad” y que por lo tanto, la pregunta más precisa debería ser ¿El derecho a la ciudad para quién?”. Y tiene razón.

 

Sigamos adelante

El espíritu de los eventos alternativos se sintió mucho más genuino y lúcido que el del evento oficial. Con esto no quiero decir que la nueva agenda urbana sea inválida. Todo lo contrario. Es muy importante leerla y comprenderla pues refleja la visión actual de los organismos internacionales y efectivamente aborda problemas muy importantes, plantea causas justas y permite vislumbrar políticas públicas a implementar. Pero es también necesario entender que el contexto es más amplio y los temas de fondo muy complejos. Que si bien el enfoque urbano es importante, la ciudad no puede ser entendida sin mirar el territorio que la circunda, sin entender las lógicas de los actores que le dan forma o los flujos de capital que, en gran medida, la determinan. Y que si realmente creemos que conceptos como el derecho a la ciudad son importantes, hay que evitar que se banalicen, fomentar la reflexión en torno a ellos y actuar en consecuencia.

 

Links de interés:

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *